Tengo un agujero en el pecho por el que entra el aire a presión y me ahoga.
No soy capaz de llorar pues todos mis líquidos se escurren por el.
Siento frío y calma. Y un vacío inmenso que crece según pasan las horas.
Esta rendija por la que una vez te escapaste y que ha comenzado a abrirse,
Hoy en día es un surco en la carne, cavado a base de mentiras
Por mi imaginación errante que como un marinero esquiva las olas.
Eres una incógnita en mi vida que me devora la mente como un gusano
Mordiendo cada recuerdo, refugiado en cada mirada.
Produciendo en mi cuerpo de manzana este agujero insano.
Tal vez un día consiga taparlo.
Puede que llegue el día en que sepa como hacerlo,
Sin imaginar unos brazos que me rodean,
Borrando recuerdos que creía olvidados.




